
El té es un elemento esencial tanto en Japón como en China y su papel es esencial para todo asiático. Dentro de las tradiciones orientales se encuentra la llamada Chanoyu, un ritual o costumbre social donde se bebe un té verde en polvos.
El té es originario de muchos siglos atrás. Su nacimiento data del siglo VIII donde fue originario de China como una infusión consumida por la dinastía Han oriental. Este ritual se extendió más tarde a otra clase de personas como sacerdotes y clases bien acomodadas. Se utilizaba también en un juego llamado Tocha. La tocha es un juego donde los participantes debían reconocer la procedencia de los diferentes té de distintas regiones que se presentaban a los invitados.
Poco a poco, la costumbre se tornó en tradición social y comenzó a ser utilizada por toda la población. En el siglo XV, el té se ligó a la purificación del alma y se introdujo en ceremonias basadas en el budismo Zen.
En la actualidad, existen diferentes formas de manifestación de la ceremonia del té segun la escuela a la que se pertenezca. También la forma de hacer té depende de los materiales y los productores. A veces se utiliza Sukiya o casa de té con una sala dispensada para ceremonias llamada Cha sitsu, una sala para los preparativos mizuka, una sala de espera yoritzuki y un paseo de acceso























































